¿Una escapada? ¿Un viaje de negocios? ¿Las ansiadas vacaciones, o una corta excursión?

Sea cual sea el motivo de tu viaje, aquí te dejamos una serie de “recomendaciones verdes” (y mucha envidia) para que seas un viajero responsable. ¡Toma nota!

Lo primero y más importante, es ser consciente de que tu presencia tiene un impacto (positivo o negativo) en tu destino y en la comunidad que lo habita.

El gran reto que tenemos para construir el nuevo modelo de turismo que todos queremos, es minimizar, o evitar siempre que sea posible, los impactos negativos y maximizar los positivos.

¿Quieres saber qué puedes hacer para ser un viajero responsable?

INFÓRMATE SOBRE EL DESTINO

No se trata de que te conviertas en el “Capitán Obvius”, pero si lees e investigas sobre el destino de tu viaje, conocerás las tradiciones y la cultura local. Cada cultura tiene sus peculiaridades y si las conoces previamente, las entenderás mejor y vivirás una experiencia más completa.

Si, por ejemplo, eres una persona impaciente y vas a disfrutar de la Ceremonia del Té en Japón, te ayudará saber que puede durar hasta 4 horas y que forma parte esencial de la cultura japonesa.

Todos los lugares tienen peculiaridades que mostrar. Ponte el disfraz de explorador, abre tu mente y aprende de las costumbres de cada sitio.

ELIJE ALOJAMIENTOS SOTENIBLES

No hace falta que te alojes en la choza de Tarzán para elegir un establecimiento comprometido con la sostenibilidad. Ser un alojamiento sostenible implica mucho más que el hecho de tomar medidas para ahorrar agua y energía.

Alojamientos comprometidos con buenas prácticas, que trabajan con proveedores locales o que ofrecen productos de comercio justo son buenos candidatos.

Consulta la Responsabilidad Social Corporativa o los compromisos públicos del alojamiento.

CONSUME LOCAL

Seguro que no has llegado hasta el corazón de la República de Užupis para terminar comiendo en una gran cadena, verdaaaaaadd??

Comer en restaurantes de la zona o tomarte una cerveza fresquita en un pequeño bar, es una acción sostenible que ayuda a mantener la economía local.

“Mi tío abuelo estuvo en Kiribati y me trajo esta camiseta” es insostenible a nivel dios… Regalar productos locales, como artesanía, o productos alimenticios elaborados de forma tradicional, es muy sostenible y hará que las personas que los reciban te aplaudan con las orejas.

Quien mejor puede mostrarte los lugares recónditos o ayudarte a conocer la idiosincrasia de los destinos son los locales. Elige pequeños negocios autóctonos para disfrutar de tus excursiones y/o visitas.

DISFRUTA TAMBIÉN DE LA CULTURA

Si estás más rojo que una gamba, dale un descanso a tu piel y visita los museos, las exposiciones y la oferta cultural de tu destino. Además de ser una experiencia de lo más enriquecedora, hará que contribuyas a mantener el patrimonio y las infraestructuras locales.

¡No solo de playa vive el ser humano!

UTILIZA LOS RECURSOS CON MODERACIÓN

Cuando viajes, desconecta de todo, ¡menos del planeta! Cierra los grifos si no los usas, apaga las luces cuando salgas, o desconecta el aire acondicionado antes de que te sientas como un pingüino.

Son mucho más que gestos, que te convertirán en un paladín de la sostenibilidad.

MUÉVETE DE FORMA SOSTENIBLE

Utiliza el transporte local para tus desplazamientos; además de sostenible, será un gran descubrimiento. Busca alternativas colectivas intentando evitar el uso de vehículos privados, salvo que sea una bicicleta!

Y no te olvides de andar! ¿De verdad no vas a mantener el objetivo de los 10.000 pasos diarios?

COMPROMÉTETE CON EL BINESTAR ANIMAL

Cada vez más se utilizan animales como reclamo para el turismo. Las actividades en las que los seres humanos nos encontramos con los animales, deberían ir dirigidas a recordarnos que todos formamos parte del mismo planeta. El respeto a los animales tiene que ser la prioridad; y el bienestar animal estar siempre por encima del bienestar económico de las empresas o del “disfrute” del visitante.

Por favor te lo pedimos, no participes en la utilización de los animales como reclamo turístico. En la mayoría de los casos se fomentan problemas de bienestar para el animal y en las formas más extremas, mucho sufrimiento.

CUIDA LOS ENTORNOS NATURALES

Estamos seguros de que no quieres ver el último aye-aye del planeta. Por eso, si vas a visitar un entorno natural, intenta hacerlo en grupos reducidos.

No molestes a los animales y respeta la biodiversidad de todos los lugares. Seguramente seas uno de sus mayores admiradores, pero es que, además puedes ser su mayor protector.

COMPARTE TU EXPERIENCIA

Cuando vuelvas de tu viaje, difunde tu experiencia con honestidad. A todos nos gustará disfrutar de tus vivencias y aprender de tu experiencia.

Eso si, no olvides los efectos que tus opiniones pueden tener en la comunidad local y/o en el destino que has visitado.

REDUCE TU IMPACTO

Como decíamos en la introducción, si estás viajando, estás teniendo un impacto en el entorno. Es inevitable. Sin embargo hay muchas maneras de minimizarlo: un turista sostenible genera la mínima cantidad de residuos posibles e intenta que se puedan reciclar: utiliza envases y otros materiales biodegradables, de papel o cartón y busca un lugar adecuado para deshacerte de ellos.

En #AGOODPLAN SOStenible apostamos por otro modelo de turismo. Si sigues estas recomendaciones, disfrutarás sabiendo que eres un viajero responsable y el destino, el planeta y nosotros te lo agradeceremos.